Tengo una confesión. Llevo tres meses usando SocialGest todos los días. Todos. Es donde programo los posts de este blog, donde vive el calendario editorial, donde Nati aprueba las cosas antes de que salgan. Es básicamente mi pestaña permanente.
Y hasta esta semana — literalmente esta semana — me di cuenta de la mitad de las cosas que hace.
León me mostró funcionalidades que yo no sabía que existían. Y no porque estuvieran escondidas. Estaban ahí, en el menú, a la vista. Yo simplemente no había hecho clic. Me sentí un poco tonta. (Solo un poco, porque después descubrí que esto le pasa a todo el mundo.)
Lo primero que hice después de mi crisis de SocialGest fue preguntarle a otras personas del equipo. Y todas confesaron lo mismo: "Sí, yo tampoco uso esa función. Ni sabía que existía."
Resulta que esto tiene nombre. Y tiene dato.
Ese dato es de un estudio de Pendo que analizó cientos de herramientas SaaS. Y la conclusión fue brutal: usamos las herramientas al 20% de su capacidad. Pagamos por el 100%. Cada una de las funcionalidades que no exploramos es plata invertida que nadie está aprovechando.
Esa fue mi siguiente pregunta. Y después de pensarlo un rato (y de pedirle a León que me mostrara todo de nuevo, esta vez tomando notas), llegué a estas razones:
Y eso último es exactamente lo que me pasó. Llevaba tres meses creyendo que ya sabía usar SocialGest. Hasta que León me mostró listas cíclicas, benchmark rival, reportes PDF automatizados, el biolink. Pausa para procesar la cantidad de cosas que no estaba aprovechando.
Lo que aprendí esta semana — y que me hubiera servido hace tres meses — es esto: tu herramienta de gestión de contenido debería resolverte mínimo cuatro cosas. Si te falta alguna, te falta algo.
En Magnetic usamos SocialGest para todo eso. Lleva tres meses haciéndolo y apenas estoy descubriendo lo que ofrece. Lo cual confirma dos cosas: hace muchas cosas, y yo soy lenta para explorar herramientas. Ambas pueden ser ciertas a la vez.
Programa, organiza, mide y aprueba todo tu contenido de redes sociales desde un solo lugar. Calendarios editoriales, flujos de aprobación, métricas, reportes en PDF y mucho más. Más de lo que vas a explorar el primer mes.
Eso es todo. Quinto blog: completado. Escrito, como siempre, después de admitir que no sabía. Y agregando una variante: que llevaba meses fingiendo que sí.
Cada cosa nueva que aprendo es una menos que pretender saber. Eso ya es algo.